LA VOZ DEL SEÑOR CURA DON GUADALUPE SOLÍS

Soy el Pbro. J. Guadalupe Solís, acabo de cumplir 25 años de Ordenación Sacerdotal, me siento muy contento de ser Sacerdote y de servirlos en todo lo que pueda mientras el Señor me tenga entre ustedes. He desempeñado mi ministerio en Roma, en el Seminario, en la parroquia de Valparaíso y en el Santuario de Guadalupito de Zacatecas. Quiero en esta Parroquia vivir mi Sacerdocio a imagen del Buen Pastor; para esto necesito de su constante oración. Le pido a Dios Nuestro Señor que me ayude a responder a las exigencias y necesidades de mi nueva parroquia.

Agradezco al Sr. Cura Juan Manuel Molinar y a su hermano Joelito y a todos los párrocos y Vicarios que aquí han trabajado. Llego a una Parroquia bonita, se nota el trabajo de los Sacerdotes que aquí han estado.

Ya visité todas las comunidades y se me hace una Parroquia de grandes valores: veo que la gente de aquí tiene su Fe con raíces muy hondas. Veo que es gente muy franca, amable y abierta en su trato. Saludo también a todos los que son de aquí y viven en Estados Unidos. Me doy cuenta que Medio Tepetongo vive por allá. Los exhorto a no olvidar su tierra, su familia y su Religión.

¿cual es mi plan de Trabajo?  Quiero dar mucha importancia a los encargados de Vida Cristiana, a los Coordinadores de Grupos y a los Catequistas, porque se que si ellos trabajan y mueven a su gente, la Parroquia tendrá vida. Quiero acercarme a las familias, estoy abierto a recibir a todas las personas.

Por ultimo, estoy convencido de que si queremos mañana una generación cristiana debemos hoy dar mas atención a los niños. Los niños serán en 2006 nuestros destinatarios privilegiados en los trabajos que emprendamos.

Iglesia de San Juan Bautista

Tepetongo, Zacatecas, México.

 

MONAGUILLAS Y MONAGUILLOS EN TEPETONGO

El pasado domingo 13 de Marzo de 2005, en la Misa de 12:00 m.d., el Sr. Pbro. J. Guadalupe Solís, hizo la imposición de Opas, entrego la cruz y el nombramiento a un grupo de 7 niñas y 10 niños, quienes prometieron a Dios llevar esta opa y cota con humildad y respeto. Y así mismo colaborar en el servicio que se les pida, especialmente solemnizando las Misas de los domingos y días de fiesta.

En esta forma los niños y niñas de la Parroquia colaboran en la Eucaristía de una manera especial sirviendo al Señor y dando testimonio a los demás. Con la ayuda de Cristo, del Párroco y de los padres de familia pondremos un granito de arena en el servicio de Dios a través de ellos. ¡ Felicidades para estos niños y sus papás!