Entre los sacerdotes, presidentes municipales y otras muchas personas, tenemos datos muy específicos de su aportación para que nuestro pueblo y municipio, cuente con el desarrollo que hoy vivimos, pero además, algunos tepetonguenses han logrado un reconocimiento no sólo de nosotros, sino de personas de otros lugares y hasta de otros países.

 

Nuestro pueblo siempre ha reconocido la labor que desempeñó aquí el Sr. Cura Don EMETERIO CASTRO, que desde 1848 hasta 1906 estuviera al frente de la parroquia, mismo que construyera este edificio y el que ocupa el curato, razón por lo que se le considera y reconoce su aportación al desarrollo de nuestro pueblo.

 

Existe otro personaje a quien también se le debe su aportación para nuestro pueblo. Me refiero a la Sra. MA. DEL REFUGIO REVELES, quien construyera por cuenta propia la capilla del Sagrado Corazón adjunta al templo. Pero no sólo esto, sino a su muerte, dejó recursos económicos para el sostenimiento del culto religioso. Por esta razón y desde ese tiempo la calle que fuera en otros tiempos la principal, lleva su nombre.

 

El Sr. Cura Don MANUEL NAVA MALDONADO con apoyo del gobernador en turno Guadalupe Cervantes C. y el H. Ayuntamiento, logró que la iglesia se remodelara en su totalidad, dándole a su interior el contraste exacto de su exterior que no tenía antes de esta remodelación.

 

 


Iglesia de Tepetongo (foto nocturna).

 

El Sr. Cura Don SALVADOR DURÁN MORENO, se encargó de remodelar en su totalidad el curato, el teatro parroquial y la casa del catecismo, dándole la imagen que hoy tiene. Esto lo logró con el apoyo del Club Tepetongo de Los Angeles y el programa 2 X 1 del Gobierno Federal y del Estado. También construyó una capilla en honor a la Virgen de Guadalupe en el lugar donde sufrió el accidente el Sr. Cura Don Manuel Nava, que poco tiempo después lo llevaría a la muerte. Curiosamente en este lugar el propio Sr. Cura Nava había instituido la celebración anual de una misa por el buen temporal en la que participan todas las gentes de las comunidades aledañas, pero a partir de su muerte ya son dos las misas que ahí se celebran.

Con esta acción el Sr. Cura Durán, ofrece un homenaje a su antecesor.

 

DAMASO MUÑETÓN, hombre reconocido por la historia de nuestro pueblo y hoy por el Gobierno del Estado, quien le hiciera un homenaje póstumo en su memoria, nació en el rancho de aguas El Estanque perteneciente a la Ex-hacienda de Buenavista el año de 1880. Gracias al incalculable valor de su obra, adquirió el título de arquitecto, aunque después de su muerte. Entre otras obras voy a mencionar algunas:

 

La Escuela de la Torre (hoy casa de la cultura), en la ciudad de Jerez, Zac; la Iglesia de San Juan Bautista, en Tepetongo; el mercado Juárez, en Fresnillo; el portal Humboldt en Jerez, la presidencia municipal de Concepción del Oro; los arcos y atrio de la iglesia de la Purificación, en Fresnillo; el templo parroquial de Concepción del Oro. También construyó al lado del Ing. Ramiro Talancón, la estación de ferrocarriles de Saltillo, Coah. Su máxima obra es la torre de la parte norte de la catedral de la ciudad de Zacatecas. Este personaje por azares del destino, murió en Concepción del Oro y está sepultado en ese lugar. Su sepultura es la más humilde de su alrededor, sin siquiera una pequeña lápida.

 

Hay otro personaje en el anonimato para todos, hasta para las gentes de la comunidad donde él naciera. Pese a que en el trabajo diario usamos uno de sus inventos de los tantos que aportó en beneficio de la humanidad. Me refiero al Ing. RICARDO MÉNDEZ, originario de la comunidad de Achimec (San Pascual). Este señor que pocas gentes conocimos, solamente por ahí puede haber alguna persona de las gentes mayores de la actualidad que lo puedan recordar, porque vivió aquí en Tepetongo un tiempo cuando eran jóvenes él y sus hermanos, con su tío Don Atenógenes Varela.

 

Entre sus muchos inventos existe el que yo considero principal. En los años 40 la General Motor de los Estados Unidos, trajo a México una estufa y un refrigerador de gas, los cuales no funcionaron, pero alguien les aconsejó que si le decían al Ing. Méndez su problema, él se los solucionaba. Cuando le comunicaron el problema les dijo que le llevaran a su taller los aparatos y que en una semana se los entregarla funcionando. A mi personalmente me platicó que él desde un principio había localizado el problema, pero que no les dijo, para poder sacarles unos dólares a estos señores. El problema consistía en que los aparatos estaban fabricados y habían funcionado en un lugar casi a nivel del mar y que sólo era necesario adaptar la salida del gas de forma que al abrir la llave, hiciera una especie de ventanitas para que entrara aire y de esta manera se dominaba la altitud.

 

A la semana siguiente que fueron los interesados por sus aparatos, les causó un gran asombro verlos funcionando. Pero más asombro les causó cuando le preguntaron que cuanto les costaba la patente de su invento: les pidió solamente que pagaran los gastos para encerrarse una semana con sus amigos en una cantina. Esto para ellos fue un regalo y así lo hicieron pero además le regalaron una caja de cristal con cinco puros que cada uno tenia una argolla ancha de oro con su nombre y el de GM, estos parecidos a un anillo de bodas.

 

Otro invento fue cuando el presidente Lázaro Cárdenas le pidió que le hiciera un tractor. Para esto el Ingeniero se las ingenió y le construyó un tractor que funcionaba con leña.

 

Uno de sus inventos que también se usa mucho, es el de hacer la conversión de la combustión de los motores de gasolina a gas.

 

Estos inventos y otros más nunca los registró como propios, porque decía que el no tenía los recursos para la explotación de sus inventos y que era mejor que quien lo pudiera hacer lo hiciera, para que diera servicio a toda la humanidad.

 

Tenemos otros dos hombres que merecen se les mencione, como personas que con su visión e ideas lograron que Tepetongo esté presente en todo el país y fuera de el. Ellos fueron Don MELESIO NAVA GONZÁLEZ y JUAN GAMEZ DE LA TORRE, originarios de Juanchorrey.

 

Estas dos personas dada la gran austeridad que se vivía en su comunidad, salieron en busca de trabajo y fue en la ciudad de Torreón, Coah., en donde en el año de 1950 iniciaron una empresa que en ningún momento se imaginaron las dimensiones que tendría a nivel industrial. Pues con un molino y un pequeño comal empezaron a hacer tortillas, las cuales se vendían mucho, luego compraron una pequeña maquina con la que ya no hacían las tortillas a mano. Esto iba creciendo muy rápido y pronto tuvieron que ocupar gente, pero lo que más se les reconoce que en lugar de ocupar a lugareños de esa región, vinieron a Juanchorrey y empezaron a llevar a personas que tenían necesidad de trabajo, algunos se fueron con todo y sus familias. Pronto dieron con las maquinas tortilladoras y empezaron a comprarlas y así se fueron enseñando a usarlas, junto con sus trabajadores a quienes pronto le consiguieron sus propias tortillerías y poco a poco las gentes de Juanchorrey se fueron convirtiendo en tortilleros, que en estas fechas ya están por todo el país y fuera de él. Y siguiendo lo que los primeros hombres le enseñaron, primero proteger a sus familias y paisanos y después a hacer negocio.

 

Otro Tepetonguense muy destacado es el Sr. GENARO DIAZ LOPEZ y sus hijos Sergio y Heriberto, que en Estados Unidos han logrado destacar, formando una empresa gastronómica de grandes dimensiones.

 

El Sr. Genaro era originario de La Tinaja, siendo una persona no conformista con la situación que vivía en su tierra, decidió primero ir a vivir a la ciudad de Jerez, donde puso una tiendita de abarrotes. Pero no conforme, siguió con el afán de mejor vida para su familia, se fue primero de bracero para Estados Unidos, donde en sus pláticas con nosotros decía que trabajó mucho en la agricultura. Pero llegó el día que decidió irse para la ciudad de Los Ángeles y empezó a trabajar en restaurantes. Por lo que pronto decidió iniciar su propio negocio en comida de mariscos, pero muy pronto tuvo muy buenos resultados, al grado de que se fueron creando más restaurantes de los famosos 7 Mares. Para lograr el éxito de esta cadena, como él decía, sus hijos fueron parte muy importante para que esto sucediera.

 

Después con el afán de regresar a su tierra, empezaron a invertir en Jerez en el comercio y varios negocios que le dan vida a esa ciudad.

 

Pero para nosotros los tepetonguenses, lo más importante es que el Sr. Genaro Díaz tomó la decisión de invertir en su tierra, construyendo un lujoso hotel que para nuestro pueblo es muy importante, porque además del servicio que presta, las características de éste, están a tono con otros edificios públicos que embellecen a nuestro pueblo.

 

Yo personalmente escuché al Sr. Genaro contestar a una persona que le decía: "Oiga Don Genaro, ¿para qué hace este inversión tan grande en este pueblo? No le va a ser negocio". A lo que él contestó: «Mira yo se que esta inversión no la vamos a recuperar nunca ni yo ni mi familia, pero quiero que sepas que esto es un regalo que le quiero hacer a mi pueblo, y que yo se que ahí estará siempre sirviendo a Tepetongo aunque yo ya no esté».

 


Hotel Don Genaro.

 

Existe otro tepetonguense que reside en los Estados Unidos y que aunque muy joven, ya logró algo digno de que se le mencione por la importancia de su trabajo y la voluntad que tiene para ayudar a personas que lo necesitan. Me refiero al Sr. GERARDO LUGO DE LA TORRE, quien es originario de este pueblo, que gracias a su talento, en sociedad con un médico indú y aprovechando sus técnicas, lograron hacer un invento que ha venido a revolucionar y a contribuir en la cura del glaucoma. Enfermedad que en pocas ocasiones se lograba su desaparición. Me refiero a la válvula AHMED y no sólo se utiliza para la cura que es muy efectiva como preventiva. También la fabricación de lentes de contacto es parte del trabajo que desempeña. Actualmente ya se usan en todo el mundo sus productos por la gran calidad que tienen y el talento que él pone en su trabajo.

 

DON FRANCISCO MATA DELGADO, fue una persona originario de este pueblo, en su juventud era un periodista crítico y en sus tiempos fundó algunos periodiquitos, que precisamente por la crítica tan severa hacía al gobierno de sus tiempos, continuamente se los clausuraban, y en algunas ocasiones hasta lo encarcelaban.

 

Después fundó un negocio familiar en la ciudad de México. Consistía en una imprenta única en el país, porque su especialidad era la promoción de los palenques, esto por su gran afición a los gallos. Casi todas las empresas de las grandes ferias del país, procuraban que EL PERICO como le apodaban, fuera el juez del palenque, porque su honestidad era inquebrantable.

 

Don Pancho como todos le decíamos, tenía un gran corazón, porque durante muchos años, para el día 6 de enero de cada año, traía juguetes y ropa para todos los niños y gentes pobres. Decía que lo hacía porque fue un huérfano que en su niñez tuvo deseos de un juguete y necesidad de una cobija, que nadie le regaló nunca. También instituyó un baile el día 22 de junio con el que el H. Ayuntamiento se ayudaba para alguna obra que estuviera realizando. Para este baile el regalaba el costo total de la música y de esa forma, el resultado económico era muy importante para el municipio. Su última voluntad fue que al morir estuviera donde estuviera, lo sepultaran en su tierra Tepetongo. Y es la única persona en la historia de nuestro pueblo, que ha sido velada en el salón del cabildo de la presidencia municipal.

 

Así como estos personajes que se han descrito anteriormente, existen muchos hombres que se mantienen en el anonimato, pero que con su trabajo y honestidad han dado gloria a nuestro municipio y a México.

 

Hay también hombres y mujeres que han sido pilar indiscutible para la educación de nuestro pueblo y del país, así como grandes escritores y periodistas destacados.

 

Las personas de quien el pueblo guarda gratos recuerdos, por su aportación a la educación en Tepetongo durante tres generaciones son: ELODIA DE LA TORRE, a quien por sus méritos en la educación, se le dio su nombre a la escuela de preescolar de la cabecera municipal; el profesor Segovia, hombre que dedicó su vida a la enseñanza de los abuelos de hoy, y que también, como en sus tiempos no existían médicos en el pueblo, él curaba a la gente con las medicinas que ya se usaban. Son también motivo de grandes recuerdos la maestra MA. DEL CARMEN GONZÁLEZ DÍAZ, así como la maestra NATALIA MALDONADO y sus hermanas, que también contribuyeron en mucho a la educación; MANUELITA FLORES, ANGELITA DE LA CUEVA, MARÍA CASTAÑEDA, el maestro Don ISAURO FÉLIX, de la comunidad de la Estancia de los Berúmen, que fue un maestro muy recordado en todo el estado porque su participación ya no fue local, sino que su trabajo lo desempeñó en el Instituto de Ciencias de Zacatecas, hoy Universidad Autónoma de Zacatecas.

 

En la música se tienen gratos recuerdos de los hombres que dedicaron su talento y su vida a la enseñanza y ejecución de la música, como Don EUSEBIO CHÁVEZ “Chavitos”; Don JUAN MURO de Juanchorrey; Don JESÚS FLORES CASAS y su hijo Don JESÚS MA. FLORES VALDEZ, quien por su amor al pueblo le escribió un himno. A continuación presento una copia de su original, música y letra:

 

Tepetongo

CORO:

TEPETONGO, TEPETONGO, TEPETONGO.

 

CANTAR QUE VIBRANTE

ME SALE DEL ALMA

COMO UNA CANCIÓN.

 

SON TUS MONTES, TUS COLINAS

REFLEJO DEL INDIO QUE ELEVA VALIENTE

SU VISTA HACIA EL SOL

 

GRACIOSO ARROLLUELO

CIRCUNDA TU FRENTE

FRANQUEADO POR ROCAS

DE ROJO COLOR

Y ALLÁ EL CAMPANARIO

QUE ARRULLA PALOMAS

DONDE EL ARQUITECTO

SU MANO PLASMÓ

 

OH TORRE BENDITA

PRENDIDA DEL CIELO

QUÉ MANO TAN DULCE

TUS PIEDRAS FORJÓ

TUS LÍNEAS TAN RECTAS

TU GÓTICO PURO

VIGÍA PERMANENTE

DE PAZ Y DE UNIÓN

VIRTUDES SIN PAR.

 

TUS HOMBRES HONESTOS

EN CALLADO ESTILO

CAMINANDO JUNTOS

DESTINO A PAGAR

MUJERES HERMOSAS

CUAL JARDÍN DE ROSAS

LUCIENDO EN SU FRENTE

VIRTUDES SIN PAR.

 

PAISANO REGRESA

REGRESA PAISANO

TE ESPERA EL TERRUÑO

ANSIOSO DE TI

SI SIENTES NOSTALGIA

AQUÍ ESTA TU TIERRA

Y UNA MANO AMIGA

QUE TE VA A RECIBIR.

 

DE ESTA PATRIA GRANDE

RINCÓN TAN QUERIDO

QUE EN MIS TIERNOS AÑOS

MI AMOR ENCONTRÉ

 

SIEMPRE AGRADECIDO

SIEMPRE YO ESTARÉ

Y TU DULCE HISTORIA

SIN FIN CONTARÉ.

 

El maestro SALVADOR VIDAL nativo de Arroyo Seco de Arriba quien entregó su vida a la educación y a las letras, siendo director del instituto o Escuela Normal para Maestros en el año de 1934 y prefecto en el Instituto de Ciencias de Zacatecas, quien también nos dejó un legado de libros, que han sido reconocidos y que además contribuyen en mucho en la educación del pueblo. La escuela preparatoria de este lugar lleva su nombre como homenaje a su persona.

 

SEVERINO SALAZAR MURO, otro distinguido Tepetonguense que aun con su juventud ha logrado un buen lugar en el mundo de las letras, haciéndose acreedor al premio nacional “Juan Rulfo”, otorgado al mejor novelista del año. También recibió junto con los tepetonguenses Dámaso Muñetón y Salvador Vidal, la medalla de reconocimiento a los grandes hombres de Zacatecas otorgado por el gobierno del estado, en el marco del 450 aniversario de la fundación de la ciudad de Zacatecas. Sus publicaciones hasta esta fecha son:

 

"DONDE DEBEN ESTAR LAS CATEDRALES", "DESIERTOS INTACTOS", "LLORAR FRENTE AL ESPEJO", "LAS AGUAS DERRAMADAS ", " CUENTO CONTEMPORÁNEO 101, " LA ARQUERA LOCA" y “EL MUNDO ES UN LUGAR EXTRAÑO”.

 

JOSE LEON ROBLES DE LA TORRE, distinguido Tepetonguense, escritor, poeta y periodista con innumerables obras publicadas y otras en proceso de publicación, es originario de la comunidad de Juanchorrey de este municipio y radicado en la ciudad de Torreón, Coah., desde hace más de 50 años. Con su obra que dedica a su tierra natal y a la tierra que le cobijó, ha logrado innumerables reconocimientos hasta llegar a recibir el honor de que se colocara un monumento en la calzada de los hombres ilustres de Torreón, con lo que se reconoce su talento y aportación, que es invaluable.

 

VEREMUNDO CARRILLO TRUJILLO hombre muy importante para su natal Tepetongo y para la educación del estado de Zacatecas. Con una preparación muy importante que ha puesto al servicio en diferentes posiciones como el Seminario; la Universidad, en la cual creó la Escuela de Humanidades de la que es director. Ha participado en conferencias en la radio en España y en México; escribe en diferentes medios de comunicación; ha publicando algunos libros que le merecen un gran reconocimiento por propios y extraños. Su capacidad es incalculable, pero sobre todo su humildad para tratar a quienes nos acercamos a él, con lo que se ha ganado el cariño y el respeto de todos.

 

URIEL MARTINEZ VENEGAS, escritor y periodista nacido en esta población, que ha dedicado su vida a luchar por sus ideales, radicado en la ciudad de Lerdo, Dgo., pero con su trabajo del periodismo recorre todo el país, habiendo logrado el reconocimiento de su trabajo al otorgarle el premio "Gallo Pitagórico". Además tiene algunos escritos para obras de teatro que ya le han dado grandes satisfacciones

 

Tenemos un personaje muy especial en Tepetongo, aunque no fue nativo del municipio, pero desde el año de 1928 hasta 1970 fue parte central de la vida del municipio y parte del estado de Zacatecas. Me refiero al General de División ANACLETO LÓPEZ MORALES. Este señor durante ese tiempo vivió en la casa de la Hacienda de Víboras. Platican que cuando llegó a este lugar los hacendados y todo mundo le tenían mucho miedo por lo que de él se decía. Al llegar fue directamente con los dueños de la hacienda, para hacerles trato con la hacienda. A lo que aceptaron dándole un precio que estuvo de acuerdo en pagar. En esta familia había una joven de nombre Catalina, a quien empezó a enamorar, a lo cual la joven aceptó. Luego le puso casa en Jerez y cada 15 días le mandaba dinero con un soldado, el cual al entregarlo le pedía un recibo. El general fue juntando estos recibos y cuando ya tenía los que cubrían la cantidad en que él había aceptado la compra de la hacienda, un día le dijo: «Mira Catalina, hay que hacer cuentas del dinero que te he estado entregando. Creo que ya con lo que te di queda cubierto el trato que hicimos de la hacienda». Cuando Catalina escuchó esto le dijo: «Tú no me has pagado nada, el dinero que me has dado era para mantenerme». A lo que el general contestó: «No Catalina, aquí tengo todos los recibos y en ninguno dice que este dinero era para mantenerte por cuenta mía, por lo tanto la hacienda ya es mía». Ésta fue le razón de su enojo y así terminó su relación con esta mujer.

 

En lo que se refiere al numero de mujeres que tuvo el general, la verdad nadie sabe, pero se dice que tuvo por lo menos 56 hijos y de su esposa original solo son tres: dos hombres y una mujer.

 

Al morir, su capital quedó entre seis de sus hijos, los tres de su primera mujer y tres medios hermanos.

 

Se platican muchas historias del general cuando anduvo en la revolución. Una que tengo muy grabada entre otras, fue en la ciudad de Torreón. Dicen que llegó a una cantina y se metió con todo y su caballo y que todo mundo se arrinconó por el miedo que le tenían. Se acercó hasta la barra y le ordenó al cantinero le sirviera tres whiskys, a lo que de inmediato fue a servirlos, pero cuando le sirvió el primero le preguntó: «¿y los otros para quien mi general?». A lo que le contestó jalando los tientos de su silla de montar donde traía dos cabezas de dos hombres todavía sangrando: «Sírvelas y dales a estos dos».

 

En otra ocasión dicen que andando en batalla, el enemigo mandó a dos de sus hombres a caballo, para decirle al general que se rendían. La sorpresa fue que llegaron los caballos con la cabeza cada uno de su jinete colgando de los tientos. como contestación. Se dice que fue un militar muy valiente, que no se tentaba el corazón para hacer lo que el creía que era bueno para ganar en la batalla.

 

Fue muy amigo y compañero de los generales Avila Camacho y casi todos los presidentes de la república lo visitaban en sus campañas, hospedándose en su hacienda.

 

Los festejos por el día de su cumpleaños eran de ocho a diez días. Cada año, el 13 de julio era en ese tiempo la fiesta del rancho, pues venían a festejarlo militares, políticos, toreros y jóvenes novilleros, artistas y mucha gente importante de su tiempo, porque había fiesta de toros en cualquiera de sus tentaderos. Había música diario, todo el día, pero el día 13 eran muchos conjuntos musicales los que amenizaban este festejo. Recuerdo que una de sus canciones favoritas era la de Valentín de la sierra.

 

El tiempo que vivió en Tepetongo, su palabra fue la ley. Pues cualquier persona a quien le quitaban un arma, o incluso que mataba a otra persona; nada más era buscar la forma de que alguno de sus amigos lo convenciera y de inmediato le entregaban su arma o salía de la cárcel sin trámite legal ninguno.

 

Otro aspecto muy importante era el nombramiento de los presidentes municipales. Cuando se llegaba el tiempo del cambio, nada más era esperar que dijeran: «fulano de tal va a ser el presidente porque ya dijo el general», y así era.

 

Ya por los años 50 y pese a que él fue el encargado por el gobierno de combatir a los Cristeros, como antes lo hizo, empezó a llevar mucha amistad con algunos curas. Entre los que yo recuerdo están el Sr. Cura Uriel de la Torre y el padre Bonifacio Rojas.

Desfile del 20 de noviembre de 1960 encabezado por el Gral. Anacleto López M. y Pedro Contreras,   Presidente Municipal.

 

La verdad es que hablar de este personaje es muy importante, pero sólo con ir y visitar su casa de la hacienda, hoy de sus hijos Constantino y Rodrigo (cuatro hectáreas de casa) en todos los rincones se encuentra su historia, sus uniformes, sus fotos, sus utensilios de uso diario. Y lo mejor es que su casa, aunque de enormes dimensiones y con tantos años de construida, está en muy buenas condiciones de habitarle, porque sus hijos le dan el mantenimiento necesario.

 

DON CAYETANO GONZÁLEZ, para muchos fue un personaje muy notorio. En el pueblo era un señor que todo el día se pasaba sentado en una banca que tenía en el zaguán de su casa y en ocasiones en su tienda. Cuando se paraba siempre tenía que detener su pantalón con su mano izquierda, porque no traía cinto, solo una faja que no se lo detenía. La otra mano siempre la tenía ocupada con unas tijeras con las cuales se rasuraba, siempre estaba vestido de charro, con unos bigotes muy grandes, que les daba la forma con un pañuelo rojo que se ponía en la cara. Es un personaje que todo mundo recuerda por su aspecto y también, porque siempre dijo que a él no le había alcanzado la maldición de comer el pan con el sudor de su frente.

 

Este señor era muy visitado por la gente de los ranchos y en muchas ocasiones por ahí le llegaba a visitar el general López, quien se pasaba mucho tiempo platicando con Don Cayetano. Platicaban que en una ocasión llegó el jefe de la judicial del estado y le tocó en la noche a Don Cayetano para que le vendiera gasolina, a lo que le contestó que no. El policía le dijo: «¿Qué, no sabe quien soy?» y Don Cayetano le dijo: «no señor, no sé». El policía afirmó: «Soy el jefe de la judicial del estado» y le volvió a contestar: «Mire, no le vendo la gasolina aunque fuera el meritito demonio y ya váyase».

 

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