ETAPAS DE DESARROLLO DEL MUNICIPIO Y AVANCE ECONÓMICO

 

 

Desde principios del siglo en Tepetongo existieron muchas formas de desarrollo, porque sus habitantes eran personas muy emprendedoras. Tanto en la cabecera municipal como en los cascos de las haciendas existen vestigios de pequeñas fábricas, locales comerciales y el indiscutible mesón del pueblo.

 

Se fabricaban quesos, el famoso chorizo de Don Sebastián González, jabón de teja, harina de trigo, zapatos, pastas para sopa, había tenerías donde además se fabricaban huaraches, talabarterías, herreros, carpinteros. Existía un medio de comunicación entre la cabecera municipal y las haciendas, así se iniciaba el presente siglo, con todas las posibilidades de que muy pronto se lograra un desarrollo muy importante.

 

Platican los señores mayores que recuerdan que el año de 1908 la cárcel de Tepetongo era una prisión donde los presos de los municipios del sur, permanecían durante algún tiempo recluidos aquí; que tenían entonces algunos presos de La Estanzuela (hoy García de la Cadena) y otros de Monte Escobedo, y que el presidente municipal de aquel entonces, los puso a trabajar haciendo un pozo en lo que hoy es el kiosco del jardín sin que saliera agua. Esto lo hizo porque diariamente tenían que acarrear el agua en mancuernas desde el río para regar los huertos que tenían frente al palacio municipal.

 


Fachada original de una tienda de principios de siglo hoy de la srita. María Guzmán.

 

Con este hecho nos podemos dar cuenta que el municipio de Tepetongo tenía cierta importancia ante las autoridades del estado.


 

Interior original de antigua tienda.

Las personas mayores platicaban que en los años de 1914 y 1915, en plena revolución fueron los más críticos en toda la historia de este pueblo. Con los efectos de la revolución y la falta de lluvia se provocó una terrible hambruna. La gente comía sólo nopal y mezquites cocidos. Algunas gentes iban a los potreros con rumbo de el Salitral, el Salitre y Salitrillo para juntar los mentados monitos de sal que brotaban de la tierra y de esa manera obtenían un poco de sabor para estos alimentos, que en realidad no lo eran. También se decía que hacían tortillas cociendo y moliendo los olotes (centro de la mazorca de maíz) que siempre se tiraban. Otro de los alimentos que algunas gentes así lo llamaron, era con pedazos de cuero de los huaraches o cualquier otro cuero. Los asaban y se los comían. A causa de estos hechos, se produjo una epidemia de cólera, causando la muerte de muchísimas gentes: unos por el hambre y otros por el cólera. Decían que para sepultarlos hacían zanjas de 20 metros de largo por 2 de ancho y llenaban carretas para llevarlos a sepultar en montón.

 

Cuando se construyeron la barda y fuentes del parque del DIF, al hacer las excavaciones se encontraron a pocos centímetros de la superficie, muchos esqueletos humanos como amontonados, lo cual nos confirma los hechos que conocíamos solamente por pláticas.

 

En el aspecto comercial existían muchas tiendas de abarrotes y ropa; la mayoría de ellas eran mixtas, recuerdo que todavía por los años 60, los locales que en esos tiempos se ocuparon como tiendas conservaban sus mostradores y escalerillas. Algunos estaban muy adornados como la que estaba en la casa de Don Manuel de la Torre, que tenía unas liras talladas en madera en los extremos de las escalerillas y otras tenían diferentes figuras.

Todo este conjunto de medios de desarrollo fue suspendido con la llegada de la revolución de 1910 y después con la revolución cristera. Y fue hasta los años 40 cuando da inicio de nuevo el comercio junto con una nueva forma de tenencia de la tierra, que cambiaría totalmente la forma de vida de los habitantes del municipio. Recuerdo que el comercio era de la siguiente forma:

 

La tienda de Don Cayetano González que atendía su hijo Bonifacio, era una tienda de abarrotes y vendían también gasolina y petróleo que cada semana traían de Zacatecas. El molino de nixtamal del "Chamaco", el molino de Cuco Cabral, el molino de Pimpo (Apolonio Salazar ), el molino de Don Agapito. Las cantinas de Don Abraham Carlos, la de Don Marcelo Lugo y la de Don Jesús López. La tienda de Don Daniel López, donde compraba la gente todo lo referente a los abarrotes, pastillas de todo tipo -como si fuera una farmacia- agujas, hilo, telas, pólvora, azufre..... bueno ahí había de todo. Existían alrededor del jardín dos locales que se les daba el nombre de tabaretes, uno era de Don Espiririón Palafox y el otro era de Don Mauro Muñetones.

 

Don J. Luz Ávila inició una industria con la que empezó a traer recursos de otros lugares, era una tenería y todas las pieles que curtía las llevaba a Monterrey y a León, Gto. Y al regreso traía diferentes mercancías y con esto fue creando un comercio diferente al ya existente. Puso una fábrica de huaraches, los que en su mayoría junto con las correas vendía fuera del pueblo. En poco tiempo fue creando un comercio donde se conseguían: abarrotes, ropa, telas, sombreros, artículos de labranza, madera, zapatos de diferentes marcas, verduras, vinos, mueblería, ferretería, materiales de construcción. Compraba y vendía grandes cantidades de maíz, frijol, huevo y diferentes semillas que el público pedía. Con esto se propició que en esa época comerciantes de los municipios del sur vinieran a Tepetongo a comprar de muchos de estos productos. Casi todas las semanas venían las trocas de los Acuña de Tlaltenango o Don Eduardo Santillán de Tepechitlán entre otros muchos que así lo hacían.

 

La tienda de Don Francisco Sánchez vendía abarrotes, ropa, telas, sombreros y lo más importante en este negocio era la compra de estaño, con lo que también traía recursos de otros lugares.

 

En esa época hubo otra tienda muy importante: Era una cooperativa y así se conocía como "La Cooperativa" era una tienda de abarrotes que su principal actividad era la compra de dólares. Había en ese tiempo otras tiendas de menor importancia, una de las cuales actualmente es de las principales en abarrotes y materiales de construcción. Me refiero a la de Don Jesús María Flores que entonces se llamaba "El Paralelo 38".

 

 

En el portal existía el comercio informal. Primero Don José Mata vendía pan y frutas; después Don Aurelio García vendía raspados. Don Blas Dones vendía rebanadas de quiote. Don Jesús Nava y Jesús de la Torre vendían verduras y fruta. Don Lino González vendía carne. Don Jesús González vendía dulces y los domingos venía Don Modesto con lo que le decían la varilla. Él vendía espejitos, peines de todo tipo y muchas cosas que en los comercios establecidos no tenían. También traía las vistas que eran trasparencias o fotos que al ponerlas en el aparatito daban una bonita imagen. Por ver ésto cobraba 10 centavos. Luego por la noche daba la función de títeres. Ponía una pequeña carpita que al frente tenía una especie de ventana como un teatro en pequeño. Él estaba por detrás y con unos monitos que detenía con hilos que no se veían, movía a sus muñecos dando el aspecto de actores que el mismo interpretaba con su voz.

 

En alimentos la tradición del pueblo era y es el chorizo que don Sebastián González empezó a fabricar desde 1902. También vendía los famosos chicharrones exprimidos, luego su hijo Leopoldo puso una lonchería que fue en la primera que se vendieron las famosas tortas del pueblo. En 1951 sus hermanos Guadalupe, Lucio y José pusieron la lonchería “Los Tres Cochinitos” que fue una sociedad hasta 1961. También hubo en esa época otra lonchería que estaba en la terminal del los camiones de pasaje (Auto Transpotes Tepechitlán ) que juntos desaparecieron. Por las noches en el portal, Doña Juana Flores y María la de “Chandolo” vendían tacos y como no había luz eléctrica se alumbraban con un aparato de petróleo. En la casa de huéspedes (hoy Hotel Don Genaro), la dueña de esta casa Doña Lala Casas también vendía comida, sobre todo para las gentes que ahí se hospedaban. Para los arrieros que pasaban, su lugar de descanso o para vender sus productos era el Mesón de don Cayetano Flores, también en este lugar en alguna ocasión se presentó el espectáculo de un circo.

 

La agricultura y ganadería son parte importante del desarrollo del municipio. Desde los tiempos de las haciendas, el trabajo de la agricultura se hacía con las yuntas de bueyes, mulas, caballos o burros.

 

Los equipos de trabajo eran diferentes. Para trabajar con una yunta de bueyes, el arado tenía un timón muy largo, el arado y el yugo eran de palo, usaban la coyunda y el barzón. También usaban un otate que en sus extremos tenía la coa y el gorguz, uno para quitar la tierra del arado y el otro para picarles a los animales para que caminaran. Las yuntas de mulas, caballos y burros, usaban un equipo diferente, por que el arado era de fierro, el timón era muy corto, tenía su balancín y su voleas, a los animales se les equipaba con filetes y riendas, collares, palotes, lomeras y cadenas para que jalaran el arado. Generalmente las siembras eran de maíz, frijol, trigo y cebada. Sólo había pequeñas huertas que sembraban frutas, legumbres y flores. Éstas se regaban con los famosos bambiletes, que consistían en clavar una viga en el borde del pozo donde sacaban el agua y con otra viga que en una punta tenía un bote amarrado con un lazo. Estaba colgada de un punto que al soltarla bajara el bote al agua y al jalarle subiera y lo vaciaban en una sequía y de este modo se regaban pequeños pedacitos de tierra. También existía el riego de las presas del Cuidado, Víboras, Buenavista, La Trojita y otras pequeñas presas que existían con este fin.

 

LA PARIHUELA

 

¿Que quiere decir parihuela? Es una pregunta que hoy en día es muy común escuchar, cuando se expresa dicha palabra.

 

Hace muchos años cuando todavía no existían las carretas ni las carretillas las gentes de esta región. Con el fin de aprovechar al máximo la fuerza del hombre al acarrear piedra sobre todo para las construcciones o para los cercos de los potreros, idearon un instrumento de madera con el cual acarreaban mucha piedra o adobes con dos hombres. Ésta estaba hecha con dos palos de mezquite largos y no muy gruesos, en los que atravesados amarraban otros palos mas cortos y curvos, a los que en sus puntas les hacían una muesca para amarrarlos con cuero bruto (sin curtir). También a los largueros le hacían en las puntas su muesca, de la cuál amarraban otros cueros pero estos como especie de tirantes. Ya construída la parihuela la llenaban de piedra y entre dos hombres la cargaban colocando la especie de tirantes en los hombros y de esta forma les rendía mucho su trabajo.

 

La dolarización del municipio vino a cambiar poco a poco todo. Las primeras personas que fueron a Estados Unidos, como Don José Montes y Don Aurelio Castro, conocido como “Camea”, entre otros. Muchos platicaban que por pasar el puente de la frontera les cobraban 25 centavos de dólar y con esto cubrían el requisito para ir a trabajar a Estados Unidos. Después el año de 1943 fueron los primeros braceros ya contratados para ir a trabajar en el campo por 45 días o lo máximo por 6 meses. Con esto muchas familias tenían la oportunidad de sobrevivir un poco mejor porque con los primeros centavos que mandaban pagaban la droga que habían contraído para pagar el pasaje, y al siguiente cheque ya compraban víveres para su familia. Al regreso los señores traían ropa usada y nueva y en ocasiones un radio o un tocadiscos, con lo que todo se hacía diferente.

 

A partir de 1960 las gentes empezaron a irse con la nueva modalidad de “mojados o alambres”, pero en Estados Unidos le dan el nombre de ilegales. Fue de esta forma como muchas gentes empezaron a ganar más dinero y por lo tanto le enviaban a su familia más dólares, con los que las gentes empezaron a construir mejores casas y poco a poco fueron trayendo carros, camionetas, televisores, radios y grabadoras y muchas cosas que aquí era imposible pudieran comprar.

Todavía hay personas que tienen gratos recuerdos y agradecimiento con dos familias que vivían en la ciudad de Tijuana. Ellos les tendían su mano para ayudar a sus paisanos, que en ocasiones duraban mucho tiempo queriendo pasar la línea y no lo lograban, dándoles hospedaje y comida, trajeran o no dinero. Me refiero al señor Refugio Acuña y su familia y al señor Sebastián Márquez y su familia. Estos Señores ya murieron pero su recuerdo perdurará toda la vida. Hoy en día, a finales del siglo XX, existen muchas personas que por su trabajo en ese país reciben su pensión siendo parte importante de ingreso para el municipio.

 

El transporte de personas y carga ha ido evolucionando como en todo el mundo. Al principio del siglo los arrieros (hoy transportistas) usaban mulas, burros y caballos para transportar carga y personas. Después se usaron las carretas con rueda de madera, luego con rueda de fierro para pasar al transporte moderno.

 

Recuerdo que las gentes que tenían mucho trabajo en este aspecto eran Don Pedro Márquez y Don Teodorito Nava. Ellos acarreaban cosechas, tierra, adobes, arena y todo lo que en esos tiempos era necesario.

 

Existían muchos carretones pero el más antiguo era el de Don Marcelo Lugo, que en la actualidad aún existe. Tiene una placa donde dice su marca y donde fue construido: la marca es Internacional, construido en Chicago, Ill.

 

Automóvil Dodge Mod. 1928 de la Hacienda de la Chaveña hoy propiedad de Lucas Guzmán de la Torre

 

El primer carro que hubo en Tepetongo lo trajo de los Estados Unidos Don Francisco Román. Este carro lo compró Don Sebastián González y era un Ford 4. El único de los automóviles que existe de esos tiempos es el de la Hacienda de la Chaveña, que lo compró el Sr. Lucas Guzmán y lo conserva todo original.

 

La ganadería que junto con la agricultura son la base fundamental de la economía en Tepetongo. Ha ido evolucionando en la forma de criar y mantener al ganado desde principios del siglo. El ganado que se vendía era criollo y siempre de sabana. Hoy en día existe en mayores cantidades y de razas puras que no sólo se engordan en los pastizales, sino que también existen corrales de engorda y existe una sociedad de productores de ganado entre pequeños propietario y ejidatarios, que cuenta con sus oficinas, corrales y báscula para su manejo.

 

En la agricultura al terminar el siglo el cambio es inobjetable. Existen además de las presas que eran de las haciendas, otras tres presas: la de El Ahuichote; la de la Cuadrilla y la del Cacalote, que fueron construidas en los últimos años, junto con más de cien pozos profundos que hacen que el municipio adquiera gran importancia en la agricultura de riego. Se siembra últimamente -aparte de maíz y frijol- chile, cebollas, alfalfa, avena, cebada, vid y otros muchos productos que hacen que su comercialización no sólo sea en el municipio o estado sino que mucho de esto sale para otros estados de la república.

 

En la actualidad en el municipio existen dos formas de tenencia legal de la tierra: ejidos y pequeños propietarios. Los ejidos son 21, de los cuales 16 tienen su centro de población en este municipio, 4 en el municipio de Huejúcar, Jal., y uno en Jerez. Todos fueron entregados desde 1935 hasta 1956.

 

Los nombres de ellos y la hacienda a que pertenecieron antes son:

 

NOMBRE DEL EJIDO                                   HACIENDA                         NOMBRE DE LOS ANTIGUOS PROPIETARIOS

 

TEPETONGO                                                VÍBORAS                                             FAMILIA DEL HOYO
EL CUIDADO                                             EL CUIDADO                         FAMILIA SÁNCHEZ CASTELLANOS

BUENAVISTA                                              BUENAVISTA                                    GRAL. JESÚS ARECHIGA

VÍBORAS                                                       VÍBORAS                                             FAMILIA DEL HOYO

LECHUGUILLA                                           EL TESORERO                                       FAMILIA INGUANZO

EMILIANO ZAPATA                                   EL CACALOTE                                       FAMILIA DEL HOYO

LA TROJITA                                                  LA TROJITA                                         FAMILIA REVELES

SAN ANTONIO                                              LA TROJITA                                         FAMILIA REVELES

ARROYO SECO DE ARRIBA                        LA TROJITA                                         FAMILIA REVELES   

ARROYO SECO DE ABAJO                          LA TROJITA                                         FAMILIA REVELES

EL CAPULÍN DE LOS S.                               BUENAVISTA                                    GRAL JESÚS ARECHIGA

SAN PASCUAL                                             SAN PASCUAL                                 SRA. MANUELITA MÁRQUEZ

EL MARECITO                                              SAN JOAQUÍN                                      VARIAS FAMILIAS

LA TlNAJA                                                         VÍBORAS                                          FAMILIA DEL HOYO
EL LAUREL                                                   EL CUIDADO                            FAMILIA SÁNCHEZ CASTELLANOS

EL SALITRE                                                  LA CUADRILLA                                     FAMILIA SÁNCHEZ

HUEJÚCAR                                                        VÍBORAS                                           FAMILIA DEL HOYO

NÉSTORES                                                        VÍBORAS                                           FAMILIA DEL HOYO

CIÉNEGA                                                         EL CUIDADO                            FAMILIA SÁNCHEZ CASTELLANOS
TLALCOSAHUA                                             EL CUIDADO                               FAMILIA SÁNCHEZ CASTELLANOS

EL NIÑO JESÚS                                              BUENAVISTA                                     GRAL. JESÚS ARÉCHIGA

 

Tepetongo al finalizar el siglo XX tiene 1,500 habitantes en la cabecera municipal y 12,000 en todo el municipio, comparados con los 5,000 de la cabecera y los 28,000 de todo el municipio en el año 1970. Y como se vivía en peores condiciones, las familias fueron emigrando poco a poco a las ciudades grandes y en su mayoría para los Estados Unidos, desde donde han colaborado para que hoy en día tanto la cabecera municipal como las comunidades tengamos los servicios que entre pueblo y gobierno han realizado, logrando a estas fechas contar con energía eléctrica en la totalidad del municipio, agua potable y alcantarillado en un 90%, caminos rurales al 100%, servicio telefónico en la cabecera y 20 comunidades y otros servicios que proporcionan el bienestar de las familias.

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