TESTIMONIO SACERDOTAL

SEMANA SANTA 2014 EN BUENAVISTA Y LOS APARICIO ZAC.

 

Apoyados y autorizados por el Sr. Cura, P. Memo Lara, párroco de la comunidad parroquial de San Juan Bautista, tuvimos el privilegio 4 alumnos del Seminario Hispano y yo como sacerdote, de colaborar en las comunidades de Buenavista y Los Aparicio.

 

Ya son varias las ocasiones en que participo en estas atractivas y exigentes comunidades, que abren su corazón a la experiencia de Dios, a la vivencia más profunda de su fe, a la búsqueda de respuestas que surgen de la vida cotidiana, de los desafíos que aparecen por ser mejores católicos, estupendos ciudadanos. En fin, tuvimos una aventura religiosa bonita, con una respuesta favorable en las dos comunidades.

 

Puedo destacar que en todos los actos litúrgicos, en el sacramento de la Reconciliación y en la visita a los enfermos palpé la sed de todos los participantes de encontrar a Dios, de tocar su gracia, vivir su misericordia. Esto me interpeló como sacerdote y me motiva a ser mejor padrecito, abierto a responder a las necesidades de la gente sencilla, humilde, confiada en que Dios nunca le dejará de hablar.

 

Sigue existiendo un gran potencial de desarrollo humano, cristiano en las dos comunidades; hay retos por superar y un trabajo arduo que nos compromete a todos.

 

El Señor de la Ascensión y San José, patronos de ambas comunidades, seguirán bendiciendo a los habitantes de las mismas. Nos toca a todos vivir el presente y hacer real que Cristo ha resucitado en nuestras vidas, en nuestras tareas habituales, en nuestras maneras de pensar y actuar. Gracias a todos por su generosidad en cada detalle, en cada sonrisa y a los enfermos por ser fuertes y valientes.

 

P. Rodrigo Benítez Flores

Rector, Seminario Hispano

www.seminariohispano.org.mx

 

Testimonio de Semana Santa en Buenavista.

En un lugar ubicado en  el municipio de Tepetongo, en el estado de Zacatecas, a la las faldas del Picacho, se encuentra el sorprendente poblado de Buenavista, con su singulares calles, su río que lo atraviesa, las vacas y chivas que braman, el canto de los gallos y el ave de mil voces, el cenzontle; allí es donde en esta ocasión viví la Semana Santa 2014. Es singular notar que esta comunidad tiene gente de mucha tradición religiosa y cultural, conservan la preparación de alimento al estilo antiguo, utilizando el fogón, ¡y qué rica comida! Al momento de hornear el pan,  su aroma, que invade toda la comunidad, cocinados en sus hornos de piedra atizado con leña de mezquite; la preparación del queso a la antigua no puede faltar y, sobre todo, los riquísimos nopalitos, preparados de varias formas.

Esta comunidad de Buenavista guarda un gran respeto por las tradiciones religiosas; esta ocasión me tocó estar acompañado por el Rector del Seminario Hispano (P. Rodrigo), mi casa de formación, y por un compañero de Curso Introductorio (Oscar); nos tocó impartir la catequesis de niños, adultos y jóvenes los días lunes, martes y miércoles; también el jueves para niños. Los temas que tratamos en esta experiencia fueron la vida de los Santos Papas Juan Pablo II y Juan XXIII , el sacramento del Orden Sacerdotal y la encíclica Evangelii Gaudium (El Evangelio de la Alegría) del querido Papa Francisco.

El acompañamiento de los actos litúrgico fue el culmen de esta Semana Santa, desde el Domingo de Ramos, donde Jesús representado por un joven montado en un burrito, entraba a Jerusalén, pero en este caso a Buenavista, y cantamos todos:  ¡Viva Cristo Rey!

Tuvimos varios momentos litúrgicos y otros devocionales, tales como las misas de lunes, martes y miércoles, el lavatorio de pies a los doce apóstoles, la institución de la Eucaristía, el Viacrucis, la marcha del silencio, el pésame a la virgen, el sábado de Gloria, para culminar con el Domingo de Resurrección y, sobre todo, la despedida de este hermosa comunidad de Buenavista. Esta experiencia se guarda en mi corazón, como un paso más en mi proceso de formación y crecimiento personal, pues el contemplar el deseo de esta gente de encontrarse con Dios, me lleva a ver cómo  se hace presente  Cristo  necesitado en cada una de ellas y constatar la respuesta del amor del Dios que da la vida y les concede la salvación.

Alonso Quiñónez, 4° de Teología

 

Mi nombre es Oscar Urrutia Vela y pertenezco a la diócesis de Raleigh en Carolina del Norte. Soy alumno del Curso Introductorio en el Seminario Hispano.

 La misión que tuve en Semana Santa en la comunidad de Buenavista Zac., desde el día 12 de abril hasta el día 19 de mayo, realmente fue una experiencia inolvidable, ya que ésta fue mi primera experiencia como seminarista. El estar sirviendo a una comunidad carismática, humilde, fiel en su fe, sus devociones, muy hospitalaria y entregada hizo que mi misión tuviera otra expectativa.

Tuve la oportunidad de haber trabajado con los niños de Buenavista. La inocencia, el dinamismo y disposición que ellos mostraban hacía que cada día nos comprometiéramos más. Ellos coloreaban los dibujos que nosotros les compartíamos de los temas que vimos como el Domingo de Ramos y la Pasión del Señor; también utilizamos títeres y vídeos para que ellos pudieran entender más sencillamente el mensaje de evangelización; así también cantamos, jugamos durante cuatro días que nos reunimos en la capilla.

 

El haber compartido con los jóvenes en Buenavista y haber llegado hasta la cima del cerro, que ellos llaman Picacho, hizo que la misma misión alcanzara su objetivo: llevarlos hasta la cumbre de la fe con un momento de reflexión y convivencia; así con la interacción de cada uno de ellos y su disponibilidad, hicieron que me sintiera muy satisfecho por el trabajo que juntos pudimos realizar en esta misión de Semana Santa.

Agradezco profundamente a todas las personas que fueron muy generosas conmigo y con mis compañeros; por su hospitalidad, su comida, la apertura a sus casas y de sus vidas.

 

Oscar Urrutia.

 

Galería de Imágenes del Testimonio de Semana Santa en Buenavista